| Juegos Sexuales (Cruel Intentions, 1999) intenta ser un drama de trama atrapante pero fracasa estrepitosamente y se convierte en una novela de bajo calibre, con un pésimo guión y flojísimas actuaciones.
La historia relata la vida independiente de dos hermanastros, Sebastian, interpretado por Ryan Phillippe, y Kathryn, caracterizada por la bella Sarah Michelle Gellar. Ambos son perversos y manipuladores y su único objetivo es llevar a la cama a los que más puedan mediante engaños y con total frialdad, solo por el gusto de engrosar sus reputaciones.
Así son de inverosímiles los personajes. Kathryn es de una calaña poco usual; calculadora, inteligente, insensible, adornada por el entorno social rico, poderoso y frívolo del New York "teen". Sebastián, hará fama de su reputación intentando cortejar a una joven redeclarada virgen; de manera que ambos hermanos realizan una apuesta en la cual ronda el trama de la película. Si Sebastián no logra conquistar a la joven virgen Annette, interpretada por Reese Witherspoon, su hermanastra se quedaría con su lujoso auto ; en caso de lograr su misión Sebastián podrá disfrutar de su hermanastra, obsesión sexual desde el primer momento en que sus padres se casaron.
La trama promete mucho, pero fracasa. Las actuaciones decepcionan; resulta insoportable la antinaturlidad de los guiones. Por favor! nadie se los cree. El final es obvio; si alguien tiene un diario secreto seguramente será leído para que todo se descubra no?.
El lujoso ambiente "teen" y el contar con estrellas de moda de Hollywood fue el acierto del director, que desde luego pudo adaptar la novela original "Relaciones Peligrosas" con un tipo de versión adolescente de la misma.
Si sos adolescente te va a encantar, aunque vas a quedar con ganas de alquilar una porno luego. |